| Síndrome del intestino irritable (o colon irritable) El sindrome del intestino irritable (o colon irritable) es muy común en pacientes con fibromialgia. El mismo es un desórden que produce dolor y cambios en el hábito intestinal. Algunos pacientes afectados experimentan tanto extreñimiento como diarrea y una urgencia o necesidad mayor de ir al baño. Sin embargo, es importante mencionar que este síndrome no causa daños permanentes al intestino y no conduce a otras enfermedades graves como el cáncer. Además, que la mayoría de la gente con la condición puede controlar sus síntomas con medicamentos recetados, algún tipo de dieta y manejo del estrés. Ahora bien, ¿cuál es la causa de este síndrome? Hasta el momento los médicos no han podido encontrar una causa orgánica, por lo que lo han atribuido a conflictos emocionales o estrés. Las personas con dicha condición aparentemente tienen el colon más sensible y reactivo que lo usual, por lo que responden más a estímulos que para los demás son normales. Además, los investigadores han demostrado que las mujeres con la condición suelen tener más síntomas en los períodos de menstruación, lo que hace pensar que las hormonas reproductoras pueden incrementar los síntomas. Por otro lado, se sabe que algunas comidas pueden provocar o agravar los síntomas, tales como el chocolate, los productos lácteos, el alcohol, la cafeína y otros. La grasa (sea animal o vegetal) puede estimular las contracciones del colon después de la comida, como por ejemplo la que se encuentra en las carnes, la leche, crema, quesos, manteca, margarina y aceite vegetal. Según algunos investigadores, una buena dieta puede ayudar a mejorar los síntomas. Entre otros consejos, se recomiendan los siguientes: - aumentar el consumo de alimentos altos en fibra- por ejemplo el pan integral, frutas y verduras.
- hacer una dieta baja en grasas y rica en proteínas (carnes y pescados).
- comer despacio y masticar bien la comida.
- evitar comidas abundantes- coma sólo lo necesario.
- evitar alimentos que empeoran los síntomas, tales como las especias, derivados lácteos, quesos, yogurt, helados, mantequilla, etc.
- cuando hay diarrea no consumir café, té o chocolate.
- aumentar la cantidad de agua que toma al día (de 1.5 a 2 litros diarios).
- mantener un horario fijo de comidas y tratar de evacuar siempre a la misma hora, sin prisa.
- realizar ejercicio físico como caminar o nadar.
- evitar el uso de laxantes.
Finalmente, también hay suplementos que puede recetar el médico, tales como los de fibra o aquellos que disminuyen el movimiento de la comida a través del sistema digestivo. |